Loose Leaf Backstage - Violeta Gladstone
316
post-template-default,single,single-post,postid-316,single-format-standard,qode-restaurant-1.0,ajax_fade,page_not_loaded,,select-child-theme-ver-1.0.0,select-theme-ver-4.2,wpb-js-composer js-comp-ver-5.4.4,vc_responsive

Loose Leaf Backstage

De la noche a la mañana, sin previo aviso y con la mejor de las intenciones nació el Festival Flora de Cordoba. Un señor llamado Mr. Fu, dueño de la cadena Zizai Hotels se enamoró de Cordoba en uno de sus viajes y decidió que su próximo hotel sería levantado en dicha ciudad. Cordoba es cultura, temperatura agradable, gente amable y patios maravillosos llenos de flores, Cordoba enamora. No me preguntes cómo, pero en un breve margen de tiempo el señor Mr. Fu contó con el apoyo del Ayuntamiento de Cordoba y montó un equipo que llevaría a cabo el primer Festival Español Floral con grandes diseñadores internacionales. El formato del festival es bastante novedoso, lo han llamado “El Óscar de las Flores”.

En este Festival los participantes fueron elegidos a dedo, entre los mejores del mundo. No se valoraba únicamente la técnica o acabado sino que el jurado valoraba las instalaciones como piezas artísticas teniendo en cuenta la temática (El Paraíso), el material utilizado y su impacto en el espacio.

En instagram me topé con la convocatoria de becarios, lo que comúnmente llamamos asistentes aunque la palabra becarios daba pie a un sinónimo típicamente conocido como “machaca”, aquel que asiste en cualquier tipo de trabajo con lo que sea. De mis comienzos como diseñadora gráfica juré y perjuré que no volvería a trabajar gratis y menos de machaca pero acabé en la página de instagram del  Festival Flora cotilleando quienes eran los artistas invitados y de que trataba este festival. No había mucha información aún pero cuando vi que Azuma Makoto y Loose Leaf eran parte del elenco de artistas mandé un mensaje ofreciéndome como becaria. No sabía cómo me lo iba a montar pero no me cupo duda de que era una grande oportunidad para mi.

Después de unas semanas me llegó un mail que me informaba de que había sido seleccionada, para entonces ya estaban confirmados todos los artistas y la selección era una delicia. Me dio mucha pena porque Azuma Makoto no podía asistir pero me deleité investigando el trabajo del resto. Alfie Lin, Flores Cosmos, In Water Flowers, Isabel Marías, Loose Leaf, Natasha Lisitsa & Daniel SchultzPatrick Nadeau y Tomas De Bruyne. Me moría de ganas de conocer y aprender con Loose Leaf de Australia o Flores Cosmos de Méjico, crucé los dedos para que así fuese y tuve el enorme placer de asistir a Wona y Charlie de Loose Leaf junto con Ana de Anila Flowers.

Desde diferentes puntos de España, 20 becarios y unos cuantos más voluntarios, fuimos llegando a Cordoba para instalarnos y asistir a la primera reunión. Conocimos a todo el equipo y a nuestros compañeros, definimos tareas y nos fuimos a la cama porque al día siguiente la gran mayoría de nosotros habíamos sido citados en el Palacio Orive, dónde debíamos descargar y preparar 20.000 tallos de esparraguera.

Lunes y una larga e intensa semana por delante. Encontré el que sería mi bar de desayunos para toda mi estancia, me deleité con el café con leche y media tostada de pizquitas de jamón y aceite buenísimo y me dirigí al patio en el que pasaría los próximos 4 días. Menudo placer encontrar las caras sonrientes de Charlie y Wona, listos para trabajar. Un gran número de asistentes nos ayudó a descargar las esparragueras y, como si de una cadena de montaje se tratase, unos dividían los pomos, otros los cortaban, otros llenaban cubos de agua y otros los metían en los cubos. A lo largo del día cada asistente fue marchando a sus respectivos patios y para el mediodía ya teníamos medio patio lleno de esparragueras. Desde el primer momento, Charlie y Wona empezaron a crear la estructura, no había tiempo que perder.

Charlie hizo una pequeña maqueta de como era la instalación que tenían pensada hacer. En un principio, habían anunciado que trabajarían con allium y agapanthus creando una galaxia llena de constelaciones. Dado que en octubre en Europa no se pueden encontrar estas flores cambiaron completamente de idea. Loose Leaf es conocido por utilizar mucho verde y hacer piezas grandes geométricas, la maqueta que nos enseñaron era 100% Loose Leaf pero de una dimensión épica. Charlie y Wona trabajan pulcra y metódicamente, a un ritmo constante, con música y buen ambiente. Al final del primer día ya tenían colgada la primera pieza, un triángulo de 2m. hecho únicamente con esparraguera. La segunda pieza ya estaba casi acabada.

Segundo día, mismo buen rollo y buen ritmo de trabajo. La idea era acabar el miércoles y tener el jueves como día extra en caso de que hubiesen surgido imprevistos. Por la mañana vino el operario de la tijera para subir la segunda pieza de 4m. Esta ya pesaba más y una vez colocada imponía mucho. Charlie, Wona, Ana y yo trabajábamos en sintonía y los triángulos iban tomando forma. Para el mediodía la pieza de 6m estaba ya acabada y habían comenzado con la de 8m. Antes de comer ya había tres piezas colocadas en el patio, la instalación iba tomando forma.

El cielo se empezó a encapotar, el personal del Palacio de Orive hablaba de lluvia, nadie se lo podía creer. Hacía 5 meses que no llovía en Cordoba, mientras en el resto de España ya llevaban abrigo, en Cordoba íbamos todos en manga corta. Aquello era un gran inconveniente para nosotros. Teníamos tres triángulos enormes colgando de tensores en mitad de un patio, que ya pesaban lo suyo y una buena tromba de agua haría que pesasen el triple. —¡Socorro! ¡Producción, ayuda! Necesitamos plásticos enormes para tapar la instalación antes de que llueva.— Pero producción tenía 8 patios que atender y para cuando llegaron los plásticos, la furia del cielo ya se había desatado. Los pobres tuvieron que trabajar bajo la lluvia para salvar las piezas colgantes y el futuro de la instalación.

Tercer día y seguía lloviendo. Los patios de Cordoba son muy bonitos y recogen al visitante ofreciendo sombra y frescor pero cuando llueve solo encuentras cobijo bajo las galerías. Las mismas galerías que estaban llenas de cubos con esparragueras. Se nos mojaba el material y no teníamos espacio para trabajar. A eventualidades soluciones. Para acabar las piezas grandes había que esperar un poco y con suerte podrían acabarlas en el patio central cuando estuviese seco. Fue un día bastante caótico intentando que el material no se mojase y organizando las 20.000 más esparragueras que faltaban por llegar, pero acabamos las piezas pequeñas y a descansar. Definitivamente necesitábamos el jueves como día extra.

Cuarto día y a rematar. Hizo algo de chirimiri por la mañana pero pronto el cielo dio paso al precioso sol cordobés, el ánimo estaba alto y nos pusimos todos las pilas. Para el mediodía todas las piezas estaban colgadas, aquello era impresionante. Eran 8 triángulos separados que creaban diferentes perspectivas según desde donde las mirases. La instalación era de corte abstracto, con un solo material pero daba sensación de ser acogedora y de haber nacido para estar en el Patio del Palacio Orive. Ese día fue muy emocionante, emocionante cuando acabamos todas las piezas, emocionante ver como las iban subiendo hacia el cielo en dos tijeras, emocionante ver todos los triángulos colgados e incluso, emocionante, el momento en el que quitamos los plásticos que protegían de la lluvia para desvelar la pieza de arte que Loose Leaf había creado.

Fue una tarde entretenida con los últimos retoques, Charlie subía y bajaba de las alturas mientras Wona acababa las piezas centrales. Los triángulos no son perfectos, no acaban con un recorte del material sino que respetan el movimiento de la esparraguera. Para mi era un misterio como conseguían hacer correctamente la forma del triángulo sin ningún tipo de guía. Cuando les pregunte como lo hacían me dijeron que el secreto era cambiar de lado en el que trabajar a menudo. Así, sin necesidad de corregir el uno al otro, cada uno hacía los cambios que consideraba necesarios para que el triángulo tuviese su forma. Se complementaban perfectamente. El ritmo era bueno y se respiraba tranquilidad.

El viernes era el día en el que el jurado visitaba los patios. Ana y yo nos encontramos a Charlie y Wona practicando su discurso en un parque, no les gusta hablar en público pero tenían unos minutos para defender su obra frente al jurado y tenían que practicar. Sus primeras palabras hacía el jurado fueron —I’m not good at speaking in public— y Charlie pasó a defender la obra “Caída Libre” a su manera. El jurado hizo preguntas puntillosas e incómodas y ellos estaban nerviosos.

Nada más lejos de nuestro pronóstico inicial, Loose Leaf gano el tercer Premio del Festival Flora. Fue Daniel Öst el que les dio el premio e hizo mención especial a la humildad de Charlie y Wona y al coraje por utilizar un solo material. De todo esto me enteré después porque me había pasado el día visitando los otros patios, llegué tarde al alojamiento y mis pocas ganas de asistir a ceremonias hicieron que decidiese saltarme todo “lo oficial” y ver a mis compañeros en la fiesta. Más tarde pude abrazar a Charlie, a Wona, a Ana y a todos los nuevos amigos que hice esa semana.

Hacer de machaca a mis 37 años para Loose Leaf en el Festival Flora ha resultado ser una experiencia inolvidable, positiva y muy enriquecedora. He aprendido de ellos muchísimo y he disfrutado de lo lindo cada momento, he conocido a gente maravillosa y he podido vivir Cordoba como si fuese de ahí. Me siento privilegiada de haber podido dedicarme ese tiempo para mi, que lejos de la familia parecía que estaba en un campamento de verano floral. ¿Que ha habido momentos estresantes? pues claro, como en cualquier evento, pero la satisfacción de poder resolver las eventualidades y el trabajo bien hecho esta por encima de todo.

Del orgullo de que mi equipo sea uno de los ganadores me quedo con la grata sorpresa de que un jurado, que yo había prejuzgado como clásico, haya sabido valorar una instalación tan moderna, sin una sola flor y estéticamente brutal. Es un enorme honor para mi formar parte del cambio que el mundo floral esta teniendo dando espacio a nuevas maneras de entender el arte floral.

Fotos: Jürgen Heitmann y una servidora.